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Inicio Guía para maestros La escuela ofrece computadores con Internet para uso de los estudiantes ¿Cuál es la responsabilidad de la escuela y de los maestros sobre las actividades que realicen los estudiantes en Internet en clase o en la escuela?

¿Cuál es la responsabilidad de la escuela y de los maestros sobre las actividades que realicen los estudiantes en Internet en clase o en la escuela?

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Los educadores y las juntas escolares son responsables los responsables por los niños/as menores de edad.

Las obligaciones de cuidado sobre los estudiantes que se acuerdan respetar, deben corresponder al papel que los sujetos adoptan cuando son es parte de una actividad o proyecto educativo.

Esta obligación de cuidado que le corresponde al personal de la escuela se debe diferenciar de acuerdo a la edad y a las características de las personas involucradas. ¿Se trata de personas particularmente vulnerables o de personas muy familiarizadas con las situaciones y peligros que puedan surgir? El deber de cuidado se basa justamente en los riesgos inherentes a dichas actividades.

El profesor, facilitador o promotor de una actividad educativa en la Internet es responsable doblemente porque se trata de un ejercicio de telecolaboración.

En primer lugar, al integrar una actividad o una herramienta de Internet a las actividades de enseñanza, se debe informar a los participantes de los riesgos asociados con la actividad. Al facilitador le corresponde advertir a los participantes para que no sean tomados por sorpresa. Él tiene la obligación de actuar de forma prudente y diligente y de tener una práctica coherente con las normas de buena conducta que se exigen en el mundo de la educación.

En segundo lugar, será responsable como tutor o supervisor del daño causado a terceros, mientras el estudiante está bajo su supervisión.

Parece razonable considerar que el deber de vigilancia abarca todas las actividades que tienen lugar en el aula. Pero en el contexto de trabajo en Internet, hay que trasladarlo frecuente del lugar donde se realiza el seguimiento, así como a las actividades de formación. El estudiante menor de edad puede actuar en una situación donde el maestro no puede intervenir. Esto plantea la cuestión de cuándo empieza y termina cuándo la tarea de supervisión del profesor.

Por lo tanto, también se debe asumir la obligación de notificar a los padres u otras personas que son capaces de ejercer el control necesario e intervenir si es necesario.

 

La investigación presentada en esta publicación es fruto de un proyecto apoyado por el Centro Internacional de
Investigaciones para el Desarrollo
y de la Agencia Canadiense de Desarrollo Internacional. Ottawa, Canadá

idcr cida